martes, 21 de agosto de 2012

LA TORRE DE BABEL Y EL ZIGURAT



La Torre de Babel es una construcción mencionada en el antiguo Testamento. Según algunas interpretaciones del capítulo 11 del Génesis, los hombres pretendían, con la construcción de esta torre, alcanzar el Cielo.
De acuerdo con la Biblia, Dios, para evitar el éxito de la edificación, hizo que los constructores comenzasen a hablar diferentes idiomas y se dispersaron por toda la Tierra.
Toda la Tierra tenía una misma lengua y usaba las mismas palabras. Los hombres en su emigración hacia oriente hallaron una llanura en la región de Senaar y se establecieron allí. Y se dijeron unos a otros: «Hagamos ladrillos y cozámoslos al fuego». Se sirvieron de los ladrillos en lugar de piedras y de betún en lugar de argamasa. Luego dijeron: «Edifiquemos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo. Hagámosnos así famosos y no estemos más dispersos sobre la faz de la Tierra».
Mas Jesús descendió para ver la ciudad y la torre que los hombres estaban levantando y dijo: «He aquí que todos forman un solo pueblo y todos hablan una misma lengua, siendo este el principio de sus empresas. Nada les impedirá que lleven a cabo todo lo que se propongan. Pues bien, descendamos y allí mismo confundamos su lenguaje de modo que no se entiendan los unos con los otros». Así, Jesús los dispersó de allí sobre toda la faz de la Tierra y cesaron en la construcción de la ciudad. Por ello se la llamó Babel, porque allí confundió Yahveh la lengua de todos los habitantes de la Tierra y los dispersó por toda la superficie.
La explicación bíblica del porqué de los diferentes idiomas ha tenido tres representaciones principales en el arte: la construcción de la torre, la destrucción de la torre y la confusión de las lenguas, seguida de la dispersión. Los dos primeros han sido mucho más representados.
El tema de la destrucción no se basa en el Génesis, donde sólo se insinúa, sino en el Apocalipsis, que lo trata en su capítulo 18. Esta tomadura de escena se ha representado con grandes vientos o con rayos salidos del cielo. La confusión de lenguas se ha usado en conjunción con los anteriores, pero también asociado al milagro de las lenguas que se ponen a hablar los apóstoles en Pentecostés. Este último punto no tiene mucho sustento porque el Génesis fue escrito más de 1000 años antes del acontecimiento de Pentecostés y la torre existió 3000 años antes.
Un zigurat es un templo de la antigua Mesopotamia que tiene la forma de una torre o pirámide escalonada. El diseño de un zigurat va desde una simple base con un templo en lo alto.
Un zigurat es una edificación monumental ligado al templo y dedicado a una divinidad. Se utilizaba también como observatorio astronómico. Tiene forma de torre piramidal escalonada, rematada por una capilla o santuario. Se accedía a cada nivel por unas enormes escalinatas. La planta de estos templos solía ser cuadrada, con lados de unos 60 0 70 metros y ángulos orientados hacia los cuatro puntos cardinales; la altura era de 15 a 30 metros; las paredes podían estar escalonadas en terrazas o construidas en talud.
Desde mi punto de vista y en base a lo que he leído puedo decir que ciertamente la Torre de Babel era en realidad un zigurat, una torre escalonada con hasta siete plataformas que disminuyen en tamaño con la altura, dentro del templo mesopotámico que formaba parte de un gran complejo religioso de la ciudad de Babilonia. Y como tal, habría sido construida para cumplir con la exigencia divina de rendir un elevado número de cultos a los despiadados dioses mesopotámicos. Estas torres a veces fueron decoradas con motivos vegetales o pintadas, tal vez porque su construcción podía asegurar la fertilidad de las tierras.
Muchas son las consideraciones que nos hacen pensar en que hay una relación directa entre el pasaje bíblico de la construcción de la Torre de Babel y la presencia en Mesopotamia de los zigurats, montañas artificiales, orgullo del poder y la técnica de sus pueblos.

La Biblia, redactada entre los siglos VI al II a.C es producto de muy diversas procedencias textuales y culturales, pero prevalecen notablemente las mesopotámicas. Por eso es constante en los textos bíblicos la relación de sus pasajes con lugares o episodios relacionados con la cultura mesopotámica: desde la localización del Paraíso, entre los grandes ríos mesopotámicos; hasta la presencia de los Reyes Magos de Oriente, en realidad astrólogos persas; sin olvidar el tema del Diluvio Universal, estrechamente relacionado con numerosos textos sumerios y babilonios, muy anteriores a la redacción del Génesis; o la pugna del pueblo judío con todos sus vecinos en este caso egipcios, filisteos, asirios o babilonios, que como tales enemigos no dejan de ser sinónimos del pecado.

El episodio de la Torre de Babel aparece en el Génesis, primer libro de los que componen el texto sagrado de la Biblia, y en él se cuenta la experiencia de los judíos supervivientes que después del Diluvio se asentaron en una tierra cuyos habitantes dijeron: “vamos a cocer ladrillos al fuego. Construiremos una ciudad y una torre que llegue hasta el cielo”. Observando Dios lo que hacían, pensó: “Mientras sean un solo pueblo con una sola lengua, lo que proyecten lo realizarán. Confundamos su lengua y provoquemos malentendidos entre ellos”, lo que según la Biblia finalmente hizo fracasar el proyecto. La correlación entre la construcción a base de ladrillo cocidos, la elevación de una torre que llegara al cielo, y las fechas probables en las que se redacta este episodio, justo en el momento de la cautividad en Babilonia (S. VI a.C.), explican esa supuesta relación con los zigurats, visto desde la perspectiva judía como la muestra de soberbia de un pueblo que les había vencido y humillado, y que por ello, sólo podía esperar la ira de su Dios.
La bíblica Torre de Babel puede estar basada en los zigurats de Babilonia.



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