miércoles, 5 de septiembre de 2012

PERSÉPOLIS: LA CIUDAD DE LOS PERSAS.



Para realizar este artículo tuve que investigar sobre el significado de Persépolis, y de esa forma poder dar una buena información.

En la provincia de Fars, a unos 65 kilómetros al norte de la ciudad de Shiraz, en Irán, encontramos Persépolis, la que fue capital del Imperio Persa.

En 1979 La UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad, las ruinas de la ciudad Persa.

Persépolis es un nombre griego, que en su traducción literal su significado, no es otro que, La Ciudad de Persia.

Persépolis era una ciudad palaciega de la dinastía Aqueménida, por tanto su construcción, data del año 518 antes de Cristo. Darío I fue el que la mandó construir y en el año 331 también antes de Cristo, la ciudad quedó arrasada por el ejército de Alejandro Magno, quien la devastó, destruyó e incendio.

La primera capital del Imperio persa aqueménida fue Pasargada, pero hacia 512 a. C. el rey Darío I el Grande emprendió la construcción de este masivo complejo palaciego, ampliado posteriormente por su hijo Jerjes I y su nieto Artajerjes I. Mientras las capitales administrativas de los reyes aqueménidas fueron Susa, Ecbatana y Babilonia, la ciudadela de Persépolis mantuvo la función de capital ceremonial, donde se celebraban las fiestas de Año Nuevo.

En 330 a. C., Alejandro Magno, en su campaña de Oriente, ocupó y despojó Persépolis, incendiando el Palacio de Jerjes, para simbolizar quizá el fin de la guerra panhelénica de revancha contra los persas.

En 316 a. C., Persépolis era todavía la capital de Persis, una provincia del nuevo Imperio Macedónico. La ciudad decayó gradualmente durante el periodo seléucida y las épocas posteriores. En el siglo III, la cercana ciudad de Istakhr se convirtió en centro del Imperio sasánida.

Tras haber continuado la obra de Ciro II en Pasargada y paralelamente a los importantes trabajos de construcción emprendidos en Susa, Darío I decidió establecer una nueva capital; esta decisión es generalmente interpretada como una voluntad de distinguirse de la rama principal de los aqueménidas, a la que Pasargada estaba fuertemente ligada.

Protegida por su ubicación en el corazón del Imperio aqueménida, Persépolis no contaba con defensas sólidas. La información acerca de la conquista y destrucción de Persépolis por Alejandro Magno procede principalmente de los textos de historiadores antiguos. Ciertos elementos arqueológicos corroboran sus juicios, pero su versión de la destrucción de la ciudad es discutida. La destrucción de la ciudad persa de Persépolis fue un hecho controversial en la vida de Alejandro Magno. Considerando la calidad de ciudad abierta al ejército macedónico (que se aproximaba desde Susa), no existían motivos reales para un acto de barbarie que hasta el momento excedía el comportamiento de la fuerza expedicionaria helena. Los motivos y los personajes involucrados quedaron envueltos en una controversia que algunos cronistas narraron y otros intentaron deliberadamente ocultar.

La destrucción de la capital ceremonial del Imperio Persa privó a la humanidad de elementos importantísimos para reconstruir la antigua y gloriosa civilización persa. La pérdida en riqueza cultural nunca ha sido saldada.

La caída de Persépolis fue seguida de la matanza de sus habitantes y del saqueo de sus riquezas. De este modo, Alejandro podría hacerse rápidamente con las riquezas de la ciudad. Los textos, sin embargo, no mencionan su respuesta.

Tras haber tomado la ciudad en 331 a. C., Alejandro dejó una parte de su ejército y continuó su marcha. No regresó a Persépolis hasta algún tiempo después. Al final de un día de borrachera en honor de la victoria, Persépolis fue incendiada por orden del conquistador en mayo de 330 a. C.13 Las razones que motivaron esta destrucción son controvertidas.

Alejandro borracho de vino habría lanzado la primera antorcha sobre el palacio de Jerjes a provocación de Tais, más tarde la esposa de Ptolomeo, quien lanzó la segunda. Tais habría exhortado a Alejandro y sus compañeros de armas a vengar así el saqueo de Atenas por Jerjes I. Esta hipótesis podría ser corroborada por la intensidad de las destrucciones del Tripylon y del Hadish, que muestra que estos edificios construidos por Jerjes sufrieron en el incendio más que otros.

En realidad, los historiadores suelen sostener hoy en día que la razón de la destrucción de Persépolis fue aparentemente de orden político, reflejándose una decisión meditada por parte de Alejandro.

Los escritos antiguos mencionan el arrepentimiento expresado más tarde por un Alejandro apenado por su comportamiento. Yo creo que con este arrepentimiento Alejandro reconocía su fracaso político.

La destrucción de Persépolis marca el fin del símbolo del poder aqueménida. El primer Imperio persa desapareció completamente con la muerte de Darío III, último emperador de su dinastía. El talento político de Alejandro se observa claramente en la creación de la alianza de pueblos griegos, quienes susceptibles al oro persa, continuamente guerreaban entre ellas con el consabido efecto de desgaste que provocaba en sus fuerzas.

A lo largo de la historia surgen varios mitos alrededor de la venganza de Alejandro  Magno. El principal mito fue el carácter punitivo de la expedición griega; Se pretendía efectuar una venganza por la invasión y usurpación de las tierras y templos griegos. En especial el incendio y destrucción de Atenas acaecido durante las Guerras Médicas al mando de Mardonio bajo el reinado de Jerjes.


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